EL AHORRO ENERGÉTICO DE LA PEQUEÑA EMPRESA

17 de November del 2014

En el caso de la pequeña y mediana empresa y en concreto en pequeños locales comerciales, se contemplan dos aspectos fundamentales que permiten optimizar el gasto en energía y , por lo tanto, maximizar el beneficio:

1. Optimización de la tarifa, revisando los contratos de energía:

a) Analizando si la potencia que se tiene contratada se excede de la que se necesita o por el contrario se está pagando un exceso por falta de potencia.

b) Analizando el consumo de energía, es decir, si este se produce en el periodo adecuado o se está consumiendo en el periodo más caro.

c) Analizando si se está incurriendo en energía reactiva.

2. Optimización de las instalaciones:

a) Hay que llevar a cabo un análisis de detección de punto de mejora

b) Establecer planes de mejora

c) Realizar una valoración económica de la mejora, asío como, el periodo de amortización de la inversión.

Para ello, es necesario conocer el consumo de la instalación y sus características. La forma en la que se consume la energía dependerá de distintos factores según se trate de un tipo de negocio o de otro, el horario del consumo, las características de la maquinaria y equipos, entre otros factores.

Como norma general, en los pequeños negocios sin grandes maquinarias, el 85% del ahorro energético se obtiene de la optimización de la iluminación y de la climatización.

Sin embargo, si analizamos un pequeño negocio vinculado al sector de la alimentación, donde la demanda de las cámaras de frío pueden tener un gran peso dentro de la demanda energética global, se ha comprobado que una actuación correcta en estas máquinas permite obtener ahorros en energía de un 65%.

Estos ahorros van vinculados a una inversión. Pues es aquí donde no hay que precipitarse, ya que, una inversión que tenga un periodo de retorno muy alto puede no ser muy atractiva.

Lo mejor es que consulte con un agente energético profesional.